PUEDE RESULTAR un problema que tu pareja (o tu expareja, si deseas llamarlo así) trabaje en el mismo edificio de oficinas o en la misma empresa que tú. Esto dependerá del modo en el que hayáis terminado la relación y, sobre todo, si pretendes alcanzar una segunda oportunidad con esa persona.

Lo habitual, si es que si trabajas con tu novio o novia, es que todo el mundo sepa de vuestra relación: por eso soléis llegar al mismo tiempo al parquing del edificio y salir a la pausa del café o a comer juntos. Digamos que socialmente, en el ámbito del trabajo, estáis aceptados como pareja. Dependiendo del tiempo que llevéis como pareja también lo estéis en otras áreas de la vida social como los amigos o la familia; lo malo es que tras una ruptura podéis dejar de quedar con esos  amigos en común o dejar de visitar a la familia del otro; pero al trabajo tenéis que seguir asistiendo. Esta situación debe tratarse con el mayor rigor si es que tu deseo es recuperar esa relación, ya que puede generar un estrés añadido y que las cosas se enturbien mucho más de lo que están. Mucha gente puede pensar que esta es una situación difícil por que tienes que ver todos los días a esa persona que te ha rechazado, pero también puede ser una suerte, depende de como tú mismo o tú misma lo enfoques. Ya sé que la ruptura te ha hecho desmejorar un poco y que no te apetece cruzarte con él o ella en el ascensor o en la cafetería porque crees que no va a encontrar en ti el atractivo que antes tenías. En posible. Sin embargo hay algo a lo que ahora debemos ceñirnos. Tal vez tu pareja te ha dejado porque no te portabas como ella pretendía o por otras muchas razones en las que ahora no vamos a entrar. Sin embargo hay algo en todo esto que posiblemente no ha cambiado: has sido su pareja durante algún tiempo y con toda seguridad le gustas. Les gustas físicamente y por eso se inició la relación sentimental entre vosotros, no lo olvides.

Si tu objetivo es recuperar a esa persona, sería estupendo que ahora te mostraras ante él o ella con toda educación al tiempo que muy atractivo o atractiva. Que para nada te vea cabizbajo/a ni mucho menos que se note que huyes o que la evitas porque eso le daría más poder sobre ti. Recuerda que hay muchas parejas que, tras la ruptura, cada uno se instala en una parte de la ciudad y raramente pueden verse. Tú tienes la oportunidad de demostrarle día a día que sigues siendo la misma persona, que tienes el mismo encanto y que tu atractivo no ha disminuido lo más mínimo. Esto puede ser el acceso a una nueva oportunidad en tu relación. Muéstrate absolutamente normal: es tu compañera o compañero de trabajo. No la evites pero tampoco estés encima de ella y ni provoques situaciones de soledad como el ascensor o la máquina del café; pórtate con normalidad. Si hubo discusiones y vuestra relación de pareja ha terminado también con la relación personal, tal vez mostrarte correcto o correcta (insisto, sin presionar demasiado) puede ser el inicio de una recuperación. El otro ingrediente es la paciencia. Ten calma y no adelantes los acontecimientos solicitando una cita a solas; si eres observador/a te darás cuenta de ello enseguida. Suerte.