Las etapas de una ruptura de pareja

Etapas de la ruptura

Las fases del shock emocional

Las etapas de la ruptura que a continuación encontrarás, están definidas por lo más relevante que en ellas acontece. Es normal que uno avance y retroceda y los sentimientos se solapen o se oculten unos sobre otros. Lo importante es que puedas reconocer estas etapas e identifiques tus emociones para que así puedas avanzar con mayor facilidad.

 1 – Ruptura y negación de la realidad. Tu pareja te ha dicho varias veces que no desea verte y parece estar segura de querer continuar su vida sin ti. Esto puede parecerte extraño porque, tal vez, hace sólo unos días esta misma persona te estaba diciendo lo mucho que te quería y es posible incluso que hicierais el amor con toda pasión unas horas antes. Sin embargo, ahora no quiere contestar al teléfono, tampoco responde a los mensajes e incluso te ha bloqueado de las redes sociales. Lo que está ocurriendo te parece irreal, crees que todo debe ser un error y piensas que es un enfado pasajero que no puede llegar a más. Pero no es así: esta vez va en serio. Es de vital importancia que entiendas que por ahora no es tu pareja. No habrás superado esta primera etapa hasta que no tengas muy claro esto. Recuerda que una cosa es entender que algo ha ocurrido y otra es asumir que eso mismo ha tendido lugar. Si por ejemplo te han despedido del trabajo debes entender que al día siguiente no tienes que presentarte en la oficina a las ocho de la mañana, sencillamente porque ya no trabajas allí; esto sería entender que ya no tienes empleo. Sin embargo, es posible que en veinticuatro horas aún no has asumido este hecho. Hay que darse tiempo y no tener ningún miedo a afrontar el duelo en sí de la pérdida. Esta etapa de debe durar más de una semana.

2 – Tristeza. La segunda etapa se caracteriza por profundo sentimiento de melancolía. Es quizá la parte más difícil de todo el proceso y sin duda uno de los momentos más duros en la vida de una persona adulta, como ya se ha apuntado. El estrés que antes sentíamos se ha convertido en dolor al notar el vacío de la pérdida y al saber con certeza que tu pareja no quiere estar a tu lado. He oído muchos relatos acerca de lo que la gente siente en ese momento. Algunos dicen sentir que les falta una parte del cuerpo y otros notar como si tuvieran un agujero en el pecho por donde se cuela un viento helado. En esta etapa solemos llorar en cualquier momento del día o de la noche y aparece una ansiedad incontrolable porque has convertido ese asunto en algo absolutamente prioritario —en psicología se denomina TAG, Trastorno de Ansiedad Generalizada— y se caracteriza por una preocupación excesiva por algo concreto (no puedes dejar de pensar en que tu pareja de ha dejado) al tiempo que se dan una serie de síntomas somáticos como inquietud, fatiga, dificultad para concentrarse (o tener la mente en blanco), irritabilidad, tensión muscular o perturbaciones del sueño… etcétera. Todos estos síntomas provocan un deterioro en áreas relevantes del funcionamiento familiar, social, laboral… lo que te aleja aún más de tu pareja y provoca la imposibilidad de que te enfrentes a la tarea de recuperarla con un mínimo de garantías. Todo el pensamiento se centra en el autoconvencimiento de que necesitas a esa persona para ser feliz. Sus defectos, que como todo ser humano los tiene y tú precisamente los conoces más que nadie, han desparecido o mejor dicho, te has autoconvencido de que no tiene ningún defecto. El producto de todo este proceso es que has idolatrado a tu pareja; la has convertido en una especie de dios y eso supone, sobre todo, una negación de la realidad olvidando que esa persona es libre para tomar las decisiones que considere oportunas, incluso la de dejarte o la de cambiar de pareja. Recuerda que la ansiedad y sus síntomas no tendrán la misma intensidad durante todo el proceso sino que habrá momentos más intensos que otros. El insomnio hace mella en nuestra salud y en general nos abandonamos a un pensamiento único imaginando que jamás nos repondremos de este golpe. Es el momento en el que se suele pedir ayuda y la etapa en la que se cae en conductas alternativas tratando de huir del dolor que sentimos como un excesivo consumo de tabaco o alcohol, e incluso en promiscuidad sexual. Lo más importante de esta etapa es saber que el dolor cesará y aunque ahora no veas la luz al final del túnel, éste tiene un fin, te lo aseguro. Lo peor sería que quedaras bloqueado en esta etapa y no avanzaras. Deja salir las emociones, llora si lo necesitas pensando que es normal y que pasará más pronto que tarde. También debes saber que no es el momento de comenzar a una nueva relación sentimental, sencillamente porque ahora mismo no sabes lo que quieres. Cuidado porque mucha gente queda atrapada en esta etapa, que no debe superar las 10 semanas, o sea un poco más de dos meses.

3 – Análisis. En la tercera etapa, precisamente, se da con frecuencia esa circunstancia de alternar con la anterior, la del duelo. Sin embargo, también es la etapa en la que aparecen los primeros síntomas de recuperación pues la tristeza y lo racional comienza a disiparse para dar lugar a la objetividad y a los deseos analizar y comprender qué ha ocurrido de verdad para que una relación como la tuya se fuera al traste. También nos da por pensar en cuestiones relativos a nuestros objetivos profesionales y personales y, en general, a reflexionar en el momento de nuestra vida en el que nos encontramos. Más adelante tienes toda una sección dedicada a la culpa. Sólo adelantar ahora que la culpa corresponde a algo ocurrido en el pasado y que por lo tanto, en rigor, no existe. Por eso pagar o espiar una culpa es algo absurdo y totalmente negativo para el proceso de recuperar a tu pareja. Simplemente se trata de que no que te destruyas a ti mismo o a ti misma pensando que lo hiciste estuvo muy mal y por eso creas que no mereces el amor de nadie. También es frecuente que quieras vengarte entablando otra relación, o incluso muchas… En el proceso de análisis es frecuente caer en la promiscuidad o bien en justo lo contrario: no salir de casa para no conocer a nadie.

4 – Liberación. Si dijimos que la etapa de la tristeza es la más dura, esta de la liberación es la más importante. Es la etapa del adiós, el momento en el que por fin se acepta que esa persona ya no está a tu lado y que hay que cambiar de rumbo y —lo más importante—, que no va a pasar nada por ello. Es un momento de liberación donde pueden surgir como fruto de la etapa anterior, pensamientos de odio o de venganza. En esta etapa comenzamos a buscar otras parejas con las que salir porque nos encontramos bien; es como si tras una operación de rodilla el médico te recomendara dar los primeros paseos pero tú crees que estás preparado para correr una maratón. El problema es que a menudo caemos en la promiscuidad pensando que ya estamos listos para nuestra vida —o incluso inicias una relación con el único objeto de dar celos a tu pareja—, pero en realidad aún no estás listo para algo así y terminas hartándote de conocer gente sin que sea el momento propicio para ello. Lo normal es que aún dediques mucho tiempo en pensar en quién fue tu pareja y la compares constantemente con quién tienes al lado.

5 – Reconstrucción. La quinta y última parte es la aceptación definitiva y el final del proceso. Aceptamos por fin que existen otras posibilidades de ser felices y nos damos cuenta de que la ruptura ha sido beneficiosa para nosotros porque hemos madurado y entendido de nosotros mismo muchas cosas que antes no conocíamos. La angustia, como una venda que nos tapaba los ojos, ha desaparecido dejándonos ver caminos donde igualmente podemos ser felices. Si durante los cuatro pasos anteriores nuestra influencia y nuestro magnetismo personal había caído a niveles mínimos, ahora éste comienza de nuevo a brillar. Lo importante de esta etapa es que seas capaz reconstruir tu vida sentimental y eso sólo se consigue desde la calma y la seguridad de que puedes elegir con libertad y sin el ruido de tu anterior relación, el nuevo rumbo de tu vida.

Encontrarás una información más detallada en el texto del Método K para recuperar a tu pareja así como en los vídeos. Decídete antes de que sea demasiado tarde.

 

vídeo 2 / 24 → Etapas de la ruptura

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