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Método K

Introducción al Método K para recuperar a tu pareja

 

1.- El caso de Fernando

2.- Psicología del Coaching para recuperar a tu pareja: conseguir un objetivo

3.- Transformación personal: las etapas en el proceso de ruptura

 

 

1.- El caso de Fernando

Llevaba menos de dos años ayudando a gente con problemas sentimentales cuando me topé con el caso de Fernando, un joven profesor de educación física que había perdido a su pareja tras varios años de convivencia. Llegó a la consulta con pocas esperanzas de recuperar a su novia porque, aseguraba, la había visto muy convencida del paso que daba. Comenzamos a trabajar recordando algunos datos biográficos de Fernando, precisando objetivos y explorando las diferentes posibilidades de acción, como es habitual al iniciar un caso.

Todo iba bien hasta que al final de esa primera entrevista le pregunté directamente por su estado de ánimo y si se encontraba con suficientes fuerzas como para enfrentarse a las tareas que habíamos empezado a definir. Fue entonces cuando Fernando se derrumbó y entre sollozos me explicó lo que verdaderamente sentía. «¿Recuerdas las películas de vaqueros? —me preguntó con los ojos vidriosos—. En esas películas siempre había una secuencia en la que disparaban a alguien mortalmente y con las manos en el vientre ensangrentado caminaba hacia atrás a cortos pasos buscando una pared donde caer muerto». Le contesté que identificaba la escena. «Pues a mí me ocurre lo mismo —concluyó tras un silencio.— Me han disparado mortalmente, de hecho estoy ya muerto. Soy un muerto que busca un lugar donde caer»

Fernando tenía un trabajo estable y no padecía problemas económicos de ningún tipo; era un hombre atractivo y popular entre sus amigos. Había tras de él una familia que lo apoyaba, no tenía en absoluto ningún problema de salud y, sin embargo, en ese momento, toda su existencia y su capacidad vital se habían concentrado en el problema de la pérdida de su pareja.

Era lo habitual, lo que solía encontrarme en mis consultas salvo por un detalle: hacía casi un año que Fernando y su novia habían roto. Un año es demasiado tiempo para que una vida permanezca detenida. ¿Por qué había dejado pasar tanto tiempo? ¿Qué percepción de sí mismo y del mundo tenía para verse como un muerto viviente? Como inmediatamente le expliqué —y como en las páginas siguientes podrás encontrar—  conseguir que tu pareja vuelva contigo tras una ruptura es una meta bien definida que requiere recorrer cierto camino; algo que ni siquiera él había comenzado.

 

2.- Psicología del Coaching para recuperar a tu pareja: conseguir un objetivos.

Algo aprendí sobre el modo de definir y enfrentarse a objetivos en los años en los que colaboré como ayudante en psicología del deporte en algunos clubes de piragüismo en los que yo mismo había sido deportista. A primera vista puede parecer que el deporte tiene poco que ver con los problemas de pareja en general y de cómo recuperar una pareja en particular, pero en realidad no es así.

En ambos casos se trata de lograr unos objetivos bien delimitados en un ambiente que entraña dificultades como ocurre en el deporte de competición. Recuperar una pareja también es conseguir una meta y su logro dependerá de cierta estrategia, cierto control mental y de la forma en la que hayamos preparado la prueba.

Cuando un deportista pretende clasificarse para un torneo a nivel internacional, por ejemplo, debe someterse a una preparación intensa en todos los sentidos. Esto incluye la alimentación, un entrenamiento adecuado, una disciplina en horarios de sueño y de trabajo, etcétera. Además, necesitará una preparación mental y una motivación que le ayude a mantener esa dinámica y le permita definir estrategias para, llegado el momento de la prueba, aprender a controlar las emociones aumentando así el rendimiento.

 

 

Pero el motivo por el que comencé a preocuparme por los problemas de pareja sobrepasaban estos supuestos puramente deportivos. Todo empezó a finales de los noventa en uno de aquellos clubes de piragüismo, donde se dio la circunstancia de que en pocos meses varios deportistas rompieron sus relaciones sentimentales, cayendo, de la noche a la mañana, en la habitual depresión personal y consecuente abandonando sus entrenamientos, su alimentación y en general toda la disciplina de preparación. Esto provocó una pequeña crisis en ese club porque su participación quedaría desierta en varias pruebas a nivel nacional, e incluso peligraba la prestación económica de algunos patrocinadores. Así, la Junta Directiva del club nos pidió que atendiéramos el asunto, que me fue personalmente encomendado. Me interesé entonces por extraer de los manuales de psicología relacionados con la pareja todo lo relativo a las crisis, así como el modo de paliar el duelo que una pérdida supone, pero sin resultados positivos.

En aquellos primeros casos me empeñaba en intentar retomar las relaciones en el mismo lugar en el que se habían roto, acaso como una Celestina, intentando convencer a quién había dejado la relación para que volviera, argumentándole que todo sería diferente esta vez, por supuesto sin conseguir nada.

 

3.- Transformación personal: las etapas en el proceso de ruptura

Fracasé en todos los intentos sin excepción. Luego descubrí que algunos de esos casos se resolvieron meses después, justo cuando la persona que había sufrido la ruptura se daba por vencida. Retomé en esos casos las entrevistas, pero ahora con ambos miembros de la pareja ya reconciliada tratando de buscar una explicación a lo ocurrido: ¿qué transformación se había dado en esa persona para que ahora no fuera rechazada como lo había sido meses atrás? Fue así como entendí que tras la ruptura existe un periodo de reconstrucción personal que entonces dividí, atendiendo a los síntomas que se observan, en tres partes: el duelo, el análisis y la liberación. Hoy esas tres etapas se han convertido en cinco

La ruptura supone una depresión personal desde la que no es posible acometer el intento de recuperación. Para que esto ocurra es necesaria una superación, un proceso de transformación, un camino que el sujeto debe recorrer para estar en condiciones de retomar la relación. Pero no es un camino al uso, en el que se avanza con regularidad, sino que con frecuencia se retrocede en un momento todo lo que en varias semanas hemos avanzado, o bien no se avanza nada en muchos meses, como le ocurrió al propio Fernando. Lo habitual es que las etapas se solapen y se mezclen unas con otras hasta llegar por fin a liberación y la reconstrucción total.

Con el estudio de otros muchos casos descubrí, por un l