UNA RUPTURA DE PAREJA es una situación sumamente estresante que demanda del organismo rendir al limite de las posibilidades. Ponemos todo nuestro empeño y toda nuestra energía vital en solucionar un problema que está en nuestras manos sólo en parte, lo que provoca alteraciones en el funcionamiento fisiológico y mental de quién lo sufre.  No nos damos cuenta que esta situación de estrés dificulta las posibilidades de una reconciliación o una recuperación, sobre todo porque perdemos nuestro atractivo personal, nuestro magnetismo; algo básico si lo que pretendemos es una reconciliación. He aquí unos cuantos consejos para evitar el estrés. Suerte.

1. Incertidumbre

Queremos controlar lo que está ocurriendo pero no lo conseguimos. El primer síntoma tras la ruptura es negar la realidad y tratar de controlar lo incontrolable. Tú pareja ha cerrado la puerta y como un vendedor no deseado, cuantas más veces llames al timbre, menos posibilidades tendrás de que te abran. Pero no pasa nada. Todo lo que pueda ocurrir en el futuro podría ocurrir de igual forma si aún fuera tu pareja, de modo que no pienses en negativo. Sé práctico y no construyas pensamientos irracionales.

2. Falta de información

Alguien a quién traté hace tiempo me explicó que en los peores días tras la ruptura (un cálido verano en Barcelona, según me relataba), miraba el reloj y eran las seis y veinte de la tarde. Después de un buen rato, decía, volvía a mirar el reloj y aún eran las seis y veinte; y después de mucho tiempo seguían siendo las seis y veinte. No, no es que su reloj estuviese parado, lo que se había detenido para él era la vida misma. Y es que la falta de información sobre lo que esta pensando o haciendo tu pareja provoca un grado de estrés y de ansiedad considerable. Piensa que no puedes controlar lo que tu pareja esté haciendo y pensar sobre ello es sólo una terrible pérdida de tiempo.

3. Estar en casa

Encerrarse en casa y no charlar más que con uno mismo, es una de las peores cosas que podemos hacer en una situación de abandono de pareja. Los pensamientos nos devoran y nos dicen cosas sin sentido que nosotros, en ese estado, no somos capaces de ver. Salir. Hay que salir. No hace falta tener a alguien con quién hacerlo aunque si te acompaña un amigo o un compañero o tu primo, o tu madre o quién sea. Tal vez ha llegado el momento de inscribirte en el club de pesca (o cualquier otro) de tu pueblo o de contactar con algún grupo de gente a través de Internet. Piensa que no solucionarás nada estando en casa y que es ahora cuando tienes que poner en marcha tus habilidades sociales.

3. Futuro imperfecto

La ansiedad aumenta cuando nos proyectamos un futuro que nunca se realiza. Nos imaginamos que para nuestro cumpleaños nos va a llamar o que se acordará del aniversario… pero no ocurre nada de esto e irremediablemente se produce la frustración. No esperes nada de tu expareja. Sé que es difícil pero no imposible. Se trata de liberarse racionalmente de aquéllo que no nos va a producir ningún bien.

4. Descansar

Una ruptura de pareja provoca, como cualquier otra situación de estrés, un desequilibrio en el organismo por el aumento fisiológico y cognitivo. El organismo entiende que estamos en un continuo peligro y se produce un redistribución de las energías y un continuo estado de alerta. La consecuencia es que no somos capaces de conciliar el sueño. Por eso, ahora tú mejor aliado será el cansancio físico. Haz deporte. Correr, bicicleta, caminar… lo que sea que de verdad te desgaste físicamente y llegues a casa absolutamente agotado o agotada. Dormirás mejor y podrás evaluar la situación mucho mejor, si es que tu deseo es recuperar a tu pareja.

6. Maldito WhatsApp

Todos sabemos que las redes sociales están trasformando nuestra forma de ver el mundo. La aplicación WhatsaApp especialmente trasforma nuestras vidas porque con el móvil recibimos cierta información indirecta de los demás que nosotros interpretamos libremente. Si vemos que nuestra expareja está continuamente en linea pensamos que ha conocido a alguien y está hablando con él o ella. Si le enviamos un mensaje al que no responde (aún habiendo recibido la confirmación) pensamos que no quiere contestar. Si vemos que su última conexión fue a las tres de la madrugada nos preguntamos con quién demonios hablará a esas horas. Es posible que todo lo anterior sea cierto, pero también es posible que no lo sea; que se despertara a esa hora y mirase un conversación o que esté en línea porque está chateando con un compañero o un amigo. No mires su estado ni creas saber lo que está haciendo porque es muy probable que te estés construyendo un castillo con un solo grano de arena. Consulta la entrada a este BLOG que habla de cómo usar el WhatsApp en una ruptura de pareja.

7. Drogas, alcohol, tabaco

Mucha gente cree que uno se relaja fumando un cigarrillo o tomando una copa de ginebra. Pero es justo lo contrario. La nicotina es una de las sustancias más excitantes que se conocen y el alcohol sólo te provocará hacer cosas de las que luego tendrás que arrepentirte. Olvida todo eso ahora y aprende a organizar y controlar tus pensamientos.